He de decir, que a pesar de no llevar ajo, estaba deliciosa y tiene más aire oriental.
La receta original es de la web Osta Recipes.Para el pollo:
450 g de contramuslos de pollo (deshuesados y sin piel)
60 g de maizena
½ cucharadita de sal
5 dientes de ajo, picados muy finos
30 ml (2 cucharadas) de salsa de soja
1 cucharada de miel
30 ml (2 cucharadas) de agua
Semillas de sésamo
Picar finamente los dientes de ajo y reservarlos.
En un bol, mezclar la maizena y la sal. Remover un poco, añadir los contramuslos de pollo y cubrirlos completamente por ambos lados.
Calentar una sartén a fuego medio con suficiente aceite para cubrir ligeramente el fondo. Añadir el pollo y cocinarlo hasta que esté crujiente y dorado por ambos lados (aproximadamente de 4 a 6 minutos por lado, dependiendo del grosor). Retirarlo de la sartén y reservarlo.
En la misma sartén, bajar un poco el fuego y añadir el ajo picado. Remover brevemente y luego incorporar la salsa de soja, la miel y el agua.
Dejar cocinar a fuego lento hasta que la salsa se reduzca y espese según la consistencia deseada.
Introducir el pollo crujiente en la salsa, vigilando que ambos lados queden bien impregnados y cubiertos de manera uniforme.
Cortar el pollo en tiras finas y colocarlo sobre un bol de arroz recién hecho.
Para que el pollo quede muy crujiente, presionar firmemente el almidón de maíz contra el pollo con las manos antes de freírlo.
